Los transmisores de presión permiten sistemas de refrigeración líquida más inteligentes y fiables.
Los sensores de presión en los sistemas de refrigeración líquida se utilizan para adquirir datos de presión estática y dinámica en tiempo real dentro del circuito. La presión estática refleja el nivel de energía potencial del refrigerante durante un flujo estable; la presión dinámica refleja las fluctuaciones instantáneas causadas por el arranque/parada de la bomba, el funcionamiento de las válvulas o los cambios repentinos de carga.
Los sensores convierten la presión física en una señal eléctrica estándar, como una señal de corriente de 4-20 mA o un protocolo digital IIC, mediante muestreo de alta frecuencia (de decenas a cientos de veces por segundo), que luego se transmite a la unidad de control principal. El sistema de control ajusta la velocidad de la bomba de circulación y la apertura de la válvula proporcional en función de estos datos para lograr un control de flujo en bucle cerrado.
Por ejemplo, en condiciones de alta carga térmica, si se detecta una caída de presión aguas abajo, el sistema puede aumentar automáticamente la velocidad de la bomba para mantener el caudal establecido, asegurando que la capacidad de disipación de calor se ajuste al calor generado. Este mecanismo previene eficazmente la reducción del caudal y el sobrecalentamiento localizado causado por una presión insuficiente, al tiempo que evita la acumulación de tensiones o la cavitación en las tuberías debido a una presión excesiva, prolongando así la vida útil del equipo. El sensor de presión refrigerado por líquido desarrollado por XYT SENSOR compact transmisor de presión QYB100 presenta las siguientes características:
Rango: -0,1 a 0,100 MPa
Señal de salida: Dos cables de 4-20 mA
Tres cables 0-5V/0,5-4,5V/0-10V
Alimentación: 24 V CC
Sobrecarga: 150% FS
Precisión: 0,25 % FS 0,5 % FS
Rosca: G1/2 G1/4 NPT1/2 NPT1/4 (Personalizada). Detecta con precisión la presión total del sistema de refrigeración líquida y proporciona datos para la monitorización de presiones anómalas en el circuito. Esto garantiza la estabilidad general del sistema y proporciona el máximo soporte para las operaciones del centro de datos. Este método de gestión inteligente no solo mejora la eficiencia del sistema, sino que también garantiza la seguridad operativa.
